Que las curvas de las caderas que tanto te hacen babear no son rectas.
Que los labios por los que navegas a veces se fruncen.
Que las lineas de mi espalda que tanto amas surcar no son perfectas.
Que en ocasiones el brillo de mis ojos no se enciende.
Que las ondas de mi cabello algo mustias se me quedan.
Que puedo arreglarme algo: echarme un pintalabios del color que más sugiera, ponerme unas pestañas largas, taparme esa imperfección que es mi calvario, o plancharme el pelo y dañarlo aún más.
Que puedo hacer lo que quieras, siempre que yo quiera y tu querer no me haga verme fea.
Que soy así. Que soy imperfecta.


