El día que no llueva,
tendré miedo.
El día que no espere llegadas inesperadas,
tendré miedo.
El día que deje de amar la vida,
el día que deje de acariciar al viento...
Ese día tendré miedo.
Pero ahora,
el único miedo
es quererte.
Pues el día que sea capaz
de vivir intensamente
sin tenerte a mi lado...
Ese será el día
que empiece a amarte,
a amarme de verdad.
Porque no hay un dos sin ti,
solo un juego de letras y palabras.
Pero no hay nada
sin mi.
El día que tenga frío
y calor al mismo tiempo.
Ese día será.
De pasiones prohibidas,
subidas y bajadas.
Pero será el día
que me distancie,
cuando las dudas
se despejen,
cuando el miedo
desaparezca...
Porque quiero querer,
pero no quiero depender,
de ti, de tenerte.
Quiero ser libre
en la vivencia de amar,
en el arte de vivir.
No lo llames egocentrismo,
llámalo por su nombre,
mi nombre,
su nombre,
el de ella, el de él.
Llámalo,
solo, y tal vez,
AMOR.






































