domingo, 31 de enero de 2016

Nunca te olvidaré, Madre Tierra

Es el lugar que abandonaste por razones que nunca serán suficientes a tu memoria. Por razones del subsistir que cambian el rumbo de las personas.
Esos rincones que te vieron crecer ya no te pertenecen. Cuando los recuerdas te das cuenta de cómo ha cambiado todo. Todo menos el lugar que te dio alas.
Pueden haber derrumbado casas, edificado nuevas versiones de estas, que las calles seguirán teniendo ese olor a lluvia, ese sabor salado, ese aire fresco que tú tanto necesitas.
Has abierto fronteras, te has realizado y eres feliz, pero sin duda, como en casa, en ningún sitio. El calor que ahora tienes no te proporcionará el resguardo que aquella habitación te daba. Los rayos de sol no irradiarán con tanta fuerza en tu rostro. Será bello lo que tienes en frente, pero fue tan bello lo primero que viste…


Nunca podré encontrar un lugar tan maravilloso, un lugar al que pueda llamar hogar, en el que pueda caminar descalza y  a oscuras sin apenas tropezarme.
Y sé que volveré, pero volver solo me recordará lo que tanto te he anhelado, y lo que ahora echo en falta, mi otro yo.
Y es que vaya a donde vaya, estoy perdida, porque algo de mí se ha ido en la mudanza, porque ya nunca podré estar tan llena como en aquel lugar en el que nací.
Desde luego, pise donde pise dejaré huella, igual que dejan huella sobre mí todos aquellos amaneceres bajo un mismo cielo, desde perspectivas diferentes, puntos de esta esfera redonda.

viernes, 22 de enero de 2016

Los adjetivos están para definir, no para definirnos

Harto de escuchar que los miedos te hacen libre, de oír que lo raro está de moda.
Cansado de ver como la euforia es confundida con la locura, de sentir como la gente acepta los términos sin entenderlos.
Los miedos te harán persona, pero la libertad no es concebida hasta que estos se esfuman.
Que todos queremos ser de repente raros, cuando los raros fueron refugiados de la incomprensión. ¿Pero quien determina lo raro? Raro era lo que hoy es y mañana no será.
La locura enferma. La alegría es mucho más que eso. Es más fuerte que un estado, es la base de tu vida.
Si no lo entiendes, pregunta, pero no seas feliz en apariencias, respetando aquello que no está en tus cabales.
Dejemos de valorar y jerarquizar nuestros actos. Es absurdo definirlo cuando simplemente se vive haciéndolo.
Los adjetivos están para definir, pero no para definirnos.


domingo, 17 de enero de 2016

Adiós

De la misma forma que viniste, te has ido.


Hoy me he despertado y por fin me he liberado de esta carga que sin quererlo me retenía.
He soñado contigo mil noches. Incluso te he soñado despierta. Y soñando, así te he dicho adiós.
Han pasado unos cuantos años, suficientes y de sobra para amarte. Y de la misma forma que un día apareciste en la oscuridad, te he dejado. Pero te he dejado sinceramente, amando la forma en la que te he amado, y recordándote pero sin dolor.
Esta mañana por fin he sonreído. He sonreído como pudo parecer ayer, pero con verdaderas arrugas en la piel, con un brillo deslumbrante y una mirada inocente.
Anoche por fin me despedí de ti. Pero fue una despedida suave, veraz y dulce. Contigo se han ido las cuerdas que me ataban, y por fin soy libre. Libre de ti.
He pasado por muchas fases. Incluso he odiado olvidarte, porque el dolor me hacia sentir despierta. Te he olvidado, pero recordándote amor. Y anoche, sin saber que aún seguía postrada a tus pies, me he levantado y he dejado de llevar una carga que me apretaba.
La presión llevaba tanto tiempo conmigo que había olvidado lo que era caminar ligera y sin buscar, a cada paso, un tú que aún permanecía.

lunes, 11 de enero de 2016

DEFENDER LA ALEGRÍA DE LA ALEGRÍA

 "Defender la alegría como una trinchera 
defenderla del escándalo y la rutina 
de la miseria y los miserables 
de las ausencias transitorias 
y las definitivas

defender la alegría como un principio 
defenderla del pasmo y las pesadillas 
de los neutrales y de los neutrones 
de las dulces infamias 
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera 
defenderla del rayo y la melancolía 
de los ingenuos y de los canallas 
de la retórica y los paros cardiacos 
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino 
defenderla del fuego y de los bomberos 
de los suicidas y los homicidas 
de las vacaciones y del agobio 
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza 
defenderla del óxido y la roña 
de la famosa pátina del tiempo 
del relente y del oportunismo 
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho 
defenderla de dios y del invierno 
de las mayúsculas y de la muerte 
de los apellidos y las lástimas 
del azar 
                  y también de la alegría."


MARIO BENEDETTI

domingo, 3 de enero de 2016

Que aquellos hagan lo que quieran, pero no te peguen sus miedos


Que vivan los que tengan que vivir.
Que vivan los que deseen hacerlo.
Que lo hagan con ganas y pasión.
Que no se rindan o se vean obligados.
Que hagan lo que no pueden aquellos.
Aquellos que no saben de la vida.
Aquellos que no saben de su vida.
Aquellos que solo miran pero nunca prueban.
Aquellos que no escuchan y solo hablan.
Aquellos que lo hagan.
Hagan sin hacer y no vivan.
Hagan sin vivir su propia vida.
Hagan por hacer y golpeen porque sí.
Hagan y encima sean recompensados.
Hagan por miedo, miedo que atrapa.
Aquellos que hagan.
Que callen, que no saben de que hablan.