La luz encendida y la habitación desnuda. Una taza vacía y manchas de café. Eso es todo lo que me queda; lo que me recuerda cuanto tuve y que efímero fue.
He buscado la libertad ansiada, y así es como he quedado atrapada. Que nunca pensé que la independencia me llevaría a depender, de algo, de ti.
Necesito respuestas, y solo tú las tienes.
Que he buscado detrás de las estrellas. Que he empezado a creer un poco más.
Que he vuelto a pedir deseos como una niña. A la luna llena, a la luna nueva.
Que desde que te has ido, pido por que regreses. A casa, conmigo.
Que me abrace la noche ya que tú no estás. La luna menguante soportará mi peso muerto, las estrellas harán de abrigo.
Que me despierte el sonido sordo de la mañana. La luz dolorosa para unos ojos que ya no quieren abrirse.
Que las sabanas permanezcan intactas, porque no tengo valor para enredarme en ellas, huelen a ti.
Que mis pies descalzos se acostumbren a tocar el suelo. Hemos aterrizado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario