Nunca pensé que fuera tan difícil deshacerse de un mal recuerdo.
Nunca me imaginé atascada en tal embrollo.
En mí, que las palabras fluyen como agua de manantial.
En mí, que carezco de sentido común.
En mí, que te persigo desde siempre.
Nunca imposibilité quererte.
Nunca recuerdo tenerme miedo.
Nunca me vi incapacitada a hablar de sentimientos.
En mí, que he reído sin ganas.
En mí, que he llorado sin lágrimas.
En mí, que he sentido una furia inmensa.
Jamás sentí el odio tan cerca.
Jamás imaginé odiarte.
Nunca, jamás, nadie me preparó para que el odio
doliera más que un te quiero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario